Aprendé a ser compasivo


Cuando activás el potencial espiritual de Compasión, se genera en vos la capacidad de poder acompañar a otros en su proceso de aprendizaje en la forma que los otros quieren hacerla. Por ejemplo, si una amiga quiere transitar su aprendizaje por el camino de barro con lluvia, ser compasivo significa acompañarla y conversar mientras caminamos junt@s. Decirle que hay otro camino mas cómodo o simple, es estar diciéndole que lo que ella está haciendo no está correcto.

Tuve una experiencia super fuerte e interesante con la activación de este potencial. Una amiga tenía a su esposo muy enfermo y me pidió que hiciéramos sesiones de Freedom Healing para poder comprender porque estaba viviendo esta experiencia tan dolorosa de tener a su esposo con una enfermedad terminal, siendo tan joven. Mi amiga y su esposo tenían 34 años en ese momento y llevaban 15 años de relación.

Le propuse que además de las sesiones se llevara las cartas de Freedom Healing para tener una herramienta con la cual poder trabajar todos los días y de esa forma poder resolver esta situación tan dolorosa.

Le enseñé a cómo realizar activaciones de Freedom Healing, tomando 3 cartas por día y realizando la oración de activación. Una semana después de comenzar sus activaciones me llama para contarme que le resultaba curioso que todos los días le había salido el potencial de Compasión. Los otros dos potenciales iban cambiando, pero el de Compasión se repetía día tras día.

El sistema Freedom Healing no te dice que tenés que hacer, sino que herramienta utilizar para resolver un problema. En la próxima sesión que tuvimos, preguntamos que potencial ella tenía que activar con su esposo y volvió a salir el potencial de compasión. Pero esta vez mi amiga lo entendió desde su mente, su corazón y su cuerpo. Sintió que su aprendizaje era dejar de pedir y buscar la sanación de su esposo, sino permitir que se haga la voluntad del alma de hacer el aprendizaje que tenía que hacer, de la forma que consideraba mejor para ella.

Aunque fuera doloroso para ella, comprendió que su esposo aprendía a través de una enfermedad terminal y una vida corta.

Días después, el esposo de mi amiga falleció, y es hasta el día de hoy, casi 5 años después de ese evento, que a pesar de todo el dolor que tuve que vivir, mi amiga siente paz en su corazón por haber comprendido el sentido de esa experiencia.

Recordá que cada alma tiene su forma especial para aprender y evolucionar.

Si querés experimentar la compasión, te invito a que realices la meditación que adjunto en esta publicación.

Con amor,

Silvina Páez


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