Mi historia con Freedom Healing


La historia de Freedom Healing está muy conectada a mi propia historia. Nací en Argentina en la ciudad de Bahía Blanca; y por ser mis padres practicantes espiritistas, desde niña viví en un hogar con creencias y prácticas espirituales. A la edad de 21 años, siendo estudiante de abogacía, conocí Reiki, lo que produjo un cambio importante en mi vida ya que a partir de allí decidí seguir el camino espiritual y dejar los estudios de Derecho para dedicarme al aprendizaje y la práctica de Reiki.

Llegué a Chile a los 26 años para enseñar Reiki. En mayo de 2005 conocí la Terapia de Respuesta Espiritual, lo que significó un antes y un después en mi vida, porque me permitió expandir mi experiencia enseñando esta técnica en diferentes países y culturas (Chile, Argentina, Colombia, España, Brasil) dando talleres de manera constante, práctica tal que me ha permitido recibir la información de Freedom Healing.

En Noviembre de 2011, estando en un evento de Kryon en Bogotá, conocí a Marina Mecheva. Ella me contó que canalizaba a Kryon y que él le había dicho que solo había viajado para conocerme y darme un mensaje. Ese encuentro fue realmente mágico, porque en realidad mi viaje a Bogotá se produjo porque no pude viajar una semana antes y cambié el pasaje para ese día. Todo muy “coordinado” por Kryon desde “el otro lado del velo”. En ese viaje no pudimos hacer la canalización, la hicimos el día 8 de Diciembre vía skype. En ese momento estaba en plena crisis existencial y en la canalización Kryon me explicó que todo estaba “armado” por ellos para que dejara de hacer lo que estaba haciendo y que me pusiera a hacer lo que me había comprometido a hacer antes de encarnar. En ese momento no entendí nada. También me había dicho que lo iba a tener mas claro dentro de un mes, con mi “Yo evolucionado”. Al mes y algo, estaba con unos amigos haciendo un crucero por la Patagonia, y dentro del barco también se realizaba un evento de Kryon. Sentí que me estaba persiguiendo por todos lados. En una canalización, esta vez grupal, le pregunté desde mi corazón a Kryon qué era lo que tenía que hacer, a qué me había comprometido, e inmediatamente vi una imagen que eran dos palabras con una paloma: “Freedom Healing”.

La traducción al español de Freedom Healing es “sanación para la libertad”. Ese era el nombre del trabajo que tenía que realizar a partir de ese momento.

Me costó un par de años asimilar lo que eso significaba, hasta que no me quedó otra opción que seguir ese camino. Ha sido un transitar por este nuevo camino con altos, bajos, tormentas, arco iris, pero siempre guiada desde el otro lado del velo por este ser maravilloso que es Kryon.

Dictando un curso en Buenos Aires, en Marzo de 2013, caminando por detrás de una alumna, vi “con los ojos del alma”, que ella tenía un mazo de cartas de Freedom Healing. Cuando regresé a Chile le conté a Isabel Clemente, la diseñadora gráfica que contrato hace años, y le pedí que las diseñara. Un mes después, me llama para contarme que no le venía ninguna idea. Mientras hablábamos sentí la voz de mi Ser Superior que me decía “las tenés que hacer vos”. Cómo a mí me gusta pintar, comencé con la tarea de pintar las cartas de Freedom Healing. La indicación que el Yo Superior me había dado era de que las imágenes serían “vibraciones de color”.

Cada vez que armaba mi atelier para pintar, preguntaba al Yo Superior que colores utilizar. Luego pintaba con esos colores sobre una tela utilizando acrílicos. Cuanto tenía 4 o 5 pinturas terminadas, preguntaba con el péndulo, en el gráfico de “potenciales espirituales” (que existía en ese momento y que luego fue reemplazado por las cartas), a cuál potencial correspondía cada cuadro. Así llegué, después de casi 2 años a completar las 33 pinturas que representan la primera edición de las cartas de Freedom Healing.

Una vez que tuve los cuadros de los 33 potenciales, comenzó la tarea de fotografiarlos, tarea que estuvo en manos de la fotógrafa publicitaria Macarena Achurra, y el diseño posterior de cada cartas, libro y caja, en manos de Isabel Clemente.

Teniendo todo listo, solo faltaba imprimir. Dudé si tenía que hacerlo con alguna editorial, y al final terminé fundando mi propia editorial y realizando la impresión. Recuerdo que esa tarea se realizó en Diciembre de 2014. Luego de varias idas y vueltas con la imprenta, la primera edición de cartas de Freedom Healing salieron a la luz en Febrero de 2015. Unas cartas cuadradas, de diferentes colores, que no tenía idea de para que servían o cómo las tenía que utilizar.

Tuve que pedir un crédito bancario para poder hacer todo eso, y ahí comenzó la etapa de “anclaje” de Freedom Healing al planeta. Ese anclaje fue una etapa de mucha creatividad, canalizaciones, y un gran esfuerzo para comprender de que se trataba este nuevo método al cual me había comprometido traer a este planeta antes de encarnar. Fueron 4 años de MUCHO APRENDIZAJE y de aprender a vivir de otra forma, en otro nivel de consciencia. Sigo aprendiendo, todos los días a vivir desde ese otro lugar.

Dos años después de la publicación de la primera edición de cartas, quebré financieramente y se hizo presente uno de los mayores miedos que compartimos los seres humanos: quedarme sin dinero. Tenía miedo, entre otras cosas, a no tener dinero para editar nuevamente las cartas de Freedom Healing, una vez que se agotara la edición. Un miedo que se contradice con los principios espirituales que practico. Mi alma sabía que todo iba a fluir, pero mi personalidad esta aterrorizada.

Freedom Healing comenzó a crecer y con el tiempo ya había terapeutas en Estados Unidos, México, Guatemala, Panamá, Perú, Colombia, Brasil, Argentina, Chile y España.

En un curso con mi alumna Miroslava de Estados Unidos, ella practicó de realizar una sesión de Niño Interno conmigo, y ahí pude ver “con los ojos del alma”, las nuevas cartas de Freedom Healing. Esto sucedió a principios de Septiembre de 2018. Al mes, tenía pintados los nuevos 33 potenciales espirituales, esta vez con forma de mandalas. Para Enero 2019 ya tenía los diseños realizados y el presupuesto de la imprenta.

Estar en quiebra me impedía solicitar un crédito bancario para pagar la edición (además sería contradictorio seguir endeudándome cada vez más). Ahora, en quien tenía que confiar totalmente y al cual le pedí el dinero fue al Banco del Universo.

El día 12 de Julio de 2019 sentí que había comenzado mi “trabajo de parto”, y que las cartas tenían que ser impresas. Tenía solo el 25% del dinero que necesitaba. Entonces, le pedí al “Banco del Universo” a través de mi Yo Superior, que si para el 20 de Julio llegaba el dinero, las cartas se iban a imprimir ese mes. Parece ser, por experiencia propia, que el Universo la tiene más clara que uno, y para el día 13 tenía “mágicamente” todo el dinero para la edición. Recibí pagos que no tenía previstos. Me encanta como juega el Universo conmigo, porque como saben que tengo miedo, me dieron la señal correcta para que confiara.

El lunes 16 de Julio, a las 7 de la mañana realicé la transferencia a la imprenta por el monto total de la impresión de las cartas. Tuve que realizar solo 3 visitas a la imprenta y para el día 30 de Julio, las tenía en mi casa. En ese momento me di cuenta del cambio de nivel de consciencia que había realizado: ahora estoy pudiendo co-crear de una forma mágica y divertida.

Desde Agosto 2019 están disponibles las cartas de la segunda edición, ahora con dibujos de mandalas, y con una nueva energía de Expansión y Abundancia.


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